27 sept 2013

El Rey está enojado...

Era el rumor por  las estrechas calles empedradas del reino, todos hablaban de la furia que invadía al soberano y que a veces, dejaba salir en gritos y maldiciones, era conocido por todos, desde los q trabajaban en sus aposentos hasta la guardia de la portería de aquel reino, que estaba más que enojado, sus palabras eran de dolor, y con justa razón, pues, era también sabido que los príncipes se habían dejado seducir por el poder que otorga la libertad desenfrenada y habían sido persuadidos para terminar traicionando a su rey, ¿Quién no se pondría en la posición del monarca? ¿No es acaso justo, entendible? Y así era como muchos dentro del reino lo veían, aquellos que se ponían a la par del rey y empezaban a juzgar y a maldecir a los que fueron tras los príncipes, llegaban incluso a fantasear con los castigos que el soberano llegaría a imponerles a éstos, y, al igual que el rey, se ponían en las plazas a proclamarlo y a hablar de sus propias vidas como ejemplo de fidelidad y honor al rey y su reinado, habían muchos que los escuchaban, sobre todo aquellos que estaban de visita por la ciudad amurallada, pero, para algunos pocos era más preciso ver al propio rey caminar de un lado a otro por los muros de la ciudad, empuñando las manos con fuerza, alzando la voz, proliferándola en regaños y desventuras para aquellos que lo habían abandonado y dejado atrás, por momentos se detenía y miraba al horizonte, con una expresión de dureza en su rostro, después de unos segundos, se volvía y seguía con su agitada actividad, ésta era la rutina de éste reino, ésta era la rutina del rey.

Un día, cuando el sol se ubicaba en lo más alto del cielo, mientras el rey caminaba por las murallas, hubo algo que llamó su atención, los guardas de las puertas también lo habían notado, a lo lejos, se divisaba una caravana, eran pocos, no traían animales, a medida que se fueron acercando, se podía ver que sus ropas estaban gastadas, deshechas, sucias, sus rostros eran pálidos y llenos de arena, sus labios estaban tan secos como el mismo suelo que pisaban, y sus pasos eran lentos a pesar de que no llevaban ninguna carga o mercancía, de pronto, sin ningún aviso, los aldeanos vieron correr al rey apresuradamente hacia las enormes puertas de aquel reino, los guardas quedaron estupefactos al solo poder observar de manera muy rápida la figura de su monarca pasar frente a ellos corriendo como una gacela, lo vieron alejarse hacia la caravana de personas que se acercaba a la ciudad, el asombro fue tanto que muchos llegaron  hasta las puertas y se detuvieron a observar que era lo que ocurría, propios como extranjeros de aquella tierra donde fluye la leche y la miel, estaban atónitos al ver aquella imagen; el rey seguía corriendo directo hacia la caravana, tras él, algunos guardias reales, frente a él, algunos jóvenes sin aliento y con pocas fuerzas, cuando se encontraron cara a cara, el rey abrió sus brazos y estrechó al primero con su cuerpo, el joven cayó de rodillas frente al viejo rey, cuando los guardias reales llegaron a la escena, se dieron cuenta que eran los príncipes con algunos de los aldeanos del reino, y se encontraron con el más emotivo cuadro que jamás imaginaron, el rey lloraba mientras iba abrazando a cada uno de sus hijos y a los que venían con ellos.

Los príncipes trataban de hablarle al rey, pero no alzaban la mirada y hasta inclinaban sus cuerpos, entonces, el soberano, los apretaba con sus grandes manos, les levantaba el rostro y les besaba la frente, los guardias no daban crédito a lo que estaban viendo, después de unos minutos, llegaron más personas a ver que ocurría en aquel pedazo del desierto, y se emocionaban al ver a los príncipes y a sus hermanos y hermanas, con todo este bullicio, la caravana iba acercándose a las grandes puertas del reino, con el rey a la cabeza, dando saltos y gritos de alegría, proclamando días de fiesta en la aldea, llamando a uno y al otro, para que trajeran ropas, calzado, comida y bebida para los que venían con él, su rostro ya no guardaba lágrimas, solo se veía una sonrisa gigantesca, y no dejaba de abrazar a los príncipes.

El reino se llenó de fiesta, de alegría, de comida, de bebida, de música, habían bailes por todas las calles, la gente sonreía y disfrutaba de las festividades, pero claro, algunos no podían entender como era que se estaba en celebraciones cuando era momento de hacer justicia, no podían entender que aquellos que comían, bebían y bailaban, hubieran olvidado tan rápido la deshonra de los recién llegados, no podían entender que el rey se hubiera olvidado de sus propias palabras.

Y es que, no podían entender las palabras del Gran Monarca: “¿Cómo podré entregarte? ¿Cómo podre abandonarte? Mi corazón se conmueve dentro de mí, se enciende toda mi compasión”, algunos recuerdan muchas cosas pero olvidan la más importante de todas, El Rey siempre ha sido El Padre.

El Rey puede estar enojado, pero El Padre siempre está presto a sus hijos, El Padre siempre tiene sus brazos abiertos, El Padre siempre está enamorado.

Marlon Avila

Alguien con algo para decir…

21 jun 2013

Mientras sea de Dia...

Mientras sea de día, tenemos que llevar a cabo la obra del que me envió. Viene la noche cuando nadie puede trabajar. Sn Juan 9,4
Los discípulos y El Maestro se encuentran con un joven que era reconocido en el pueblo como ese ciego que se la pasaba mendigando en la plaza, los doce también lo reconocían así que, como ya eran seguidores de Jesús, se empezaron a preguntar, ¿éste por qué será ciego? ¿Por qué pecaron sus padres o por que el pecó?, en otras palabras, donde esté el pecado que provocó esa ceguera, ¿dónde está?

Muchos de nosotros vamos por las calles, y vemos a los ciegos espirituales, y hacemos lo mismo que hicieron los apóstoles, a buscar el pecado en los demás, y empiezan las etiquetas, el borracho, la prostituta, el homosexual, el adultero, el ladrón, el de la doctrina falsa, etc. y así vamos por las calles, "mira a ese drogadicto, por andar metiéndose vainas es que anda ahora pidiendo y haciendo quien sabe que cosas para alimentar el vicio", y le preguntamos a Jesús, ¿dónde está el pecado?

Entonces, me imagino a Dios mirándonos con esa expresión de ¿qué? ¿Cuál pecado? ¿De qué hablan? y abriendo su boca para enseñarnos: "su condición no es por su pecado, es para manifestar la Gloria de Dios"

¿Dijo Jesús que no había recompensa por pecar? no!, para nada. Dijo que no importa la condición, ni el pecado, dijo que no nos enfrascáramos en eso, que lo pasáramos por alto, eso no es de nuestra incumbencia, Él dijo: “Mientras sea de día, tenemos que llevar a cabo la obra del que me envió… Mientras esté yo en el mundo, luz soy del mundo”

¿Te acuerdas de que eres luz? ¿Te acuerdas que eres representante de Jesús en la tierra? Entonces, deja de buscar el pecado, aquí, lo importante, es hacer la obra del que nos envió.

Marlon Avila

Alguien con algo para decir…

31 may 2013

Recibiendo los Corazones...

En la ciudad de Valledupar se celebra cada año el reconocido festival de la leyenda vallenata, paralelo a éste se lleva a cabo "la fiesta mas bonita del valle" o el festivalito cristiano, donde se reúnen las personas a exaltar a Dios a ritmo de vallenato.

Hace un año durante esta fiesta, me encontraba recostado en una de las barandas mientras escuchaba las presentaciones, en ese instante, pasó una niña con una ropa bastante llamativa, el sombrero vueltiao típico de la region, una blusa muy ajustada que dejaba al descubierto gran parte de sus senos y todo su ombligo, y un pedazo de jean q cubría lo estrictamente necesario.

Cuando la vi con esa pinta, lo primero que pensé fue: "esa niña esta pérdida, ésta no es la fiesta q ella busca" y al instante, sentí como si una flecha cruzara mi mente: "No, ella está en el lugar correcto"

Y es que, mis queridos danieles y danielas, estamos acostumbrados a ver la iglesia como un museo de santos, y la verdad es q somos una clínica de pecadores, donde antes que juzgar al enfermo debemos atenderle sus heridas y ayudar al médico para que haga su tratamiento, debemos recibirlos, debemos aceptarlos, pero... ¿eso hacemos? O ¿mas bien dejamos que el pecado les corte la cabeza por que ellos no se han rendido ante nuestro Dios? Pues ese mismo Dios es quien nos ha puesto en ésta babilonia para que impidamos que aquellos que aun no le dan la gloria a El, mueran decapitados.

Marlon Avila
Alguien con algo para decir...

24 may 2013

Manchando los Corazones...

Después de esto fue Daniel a Arioc, al cual el rey había puesto para matar a los sabios de Babilonia, y le dijo así: No mates a los sabios de Babilonia; llévame a la presencia del rey, y yo le mostraré la interpretación. Daniel 2,24
Daniel estaba en babilonia, cautivo por el rey Nabucodonosor, allí, en esta ciudad llena de idolatría y lucha por el poder, Daniel y su grupito de amigos fueron encontrados como los mejores entre los mejores, "Diez veces mejor" dice literalmente la biblia; pasado este monumental acontecimiento, el rey tiene un sueño, un sueño que lo perturba en gran manera pero que no puede recordar, por eso llama a sus sabios, a sus adivinos, a lo mejor de la ciencia y la astrología que había en su reino, los caldeos, les encomienda no solo adivinar cuál era el sueño, sino su interpretación, y si no son capaces de llevar a cabo la tarea, fácil, a cortar cabezas caldeas se dijo, en esto aparece en escena el joven y apuesto Daniel con sus increíbles capacidades elevadas a la décima potencia y aquí empieza lo bueno.

Ya queda claro que Daniel es un rehén, alguien de un pueblo conquistado, alguien sometido que tiene su lugar bien puesto en babilonia y definitivamente no es meter la cucharada donde no debe, pero Daniel, quien la escritura nos dice que se "presenta" ante el rey, parece no tener problema alguno con pedir una cita nada más y nada menos que con el rey, y nada más que para pedir indulgencia para aquellos pobres caldeos que ya él sabía que no podían adivinar el sueño y mucho menos interpretarlo; mi querido Daniel, ¿ a ti quien te llamo para que te ofrecieras a adivinar un sueño y más, para que salvaras a esos impíos e idolatras de los caldeos? ¿No sabes que ellos se merecen ese y todo tipo de castigo por haber desviado sus corazones? Daniel, déjalos que se equivoquen, y deja que el rey siga perturbado, total, se lo merece por haberse metido con el pueblo de Dios, déjalos que sufran pa’ que se arrepientan y sepan quién es El Dios de Israel.

No! Daniel sabe que si Dios lo ha puesto como el "Diez veces mejor" es exactamente para servir y ayudar al que lo necesita, Daniel sabe que los dones y talentos que tiene, su conocimiento y su don de visión, están en disposición de sus manos para el servicio de las personas, y sabe, que si él está en babilonia es porque así Dios lo ha querido y porque hay un propósito para su presencia en ese reino pecador; mi querido Daniel o Daniela, tú no eres un diez veces mejor para la iglesia donde estas, tu potencia y capacidad es para aquellos que aunque no se lo merecen, te necesitan, para aquellos que no van los sábados a la reunión contigo, es más, la próxima reunión mira al que está a tu lado, él es un diez veces mejor, mira a tu otro lado, ese también es un diez veces mejor, aunque no lo parezca pero así es, ahora, salgan Uds. y conquisten la babilonia donde Dios los ha puesto, vayan y salven las cabezas de esos adoradores del pecado, no estamos para juzgarlos, estamos para servirles, para hacernos sus amigos y así, que ellos se hagan amigos de Dios.

No somos diez veces mejores para creer que somos mejores que otros, no somos diez veces mejores para quedarnos con nuestros talentos enterrados detrás de las paredes de un templo, somos diez veces mejores para salir a ese mundo que necesita de Dios, ese mundo exigente, que cuando vea lo que somos capaces de hacer gracias a Dios, no podrán resistirse a escucharnos, y así como hizo Daniel, cuando hablemos y hablemos de Dios, ellos terminaran glorificando Su Nombre.

Marlon Avila
Alguien con algo para decir...

17 may 2013

Manchando el Corazon...

19 Y el rey habló con ellos, y no fueron hallados entre todos ellos otros como Daniel, Ananías, Misael y Azarías; así, pues, estuvieron delante del rey. 20 En todo asunto de sabiduría e inteligencia que el rey les consultó, los halló diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en todo su reino. Daniel 1
Recuerdo una vez que me invitaron a predicar, y buscando el mensaje, Dios me llevó a descubrir algo interesante en el capítulo uno de Daniel: Diez días de ayuno dieron como resultado jóvenes diez veces mejores.

En estos días he vuelto a leer éste increíble libro y he caído en la cuenta de que en realidad no fue así, pues, Daniel y su combo de amigos no ayunaron solo por diez días, lo hicieron durante todo el tiempo que estuvieron en preparación bajo el mandato del rey Nabucodonosor, es decir, Daniel, Ananias, Misael y Azarias, estuvieron comiendo verduras por tres años, la prueba para el guarda de ellos fue la que duro diez días y, desde ahí se empezó a notar el favor que Dios les tenia a estos muchachos.

Pero, ¿por que toman esta audaz decisión de no comer las delicias preparadas para el rey y alimentarse de plantas y agua?, Daniel creía que comer de esta porción del rey era un acto de contaminación a su vida, y sus amigos, decidieron seguirle la parranda, ellos se propusieron no contaminarse, pero no era la comida como tal lo que les preocupaba, era su corazón lo que ellos querían cuidar, veras, la comida no es mala, no es lo que entra por la boca lo que nos debe preocupar es lo que sale del corazón, y estos jóvenes sabían que esta comida estaba manchada de maldad y no querían participar de ella, tomaron entonces la osadía de no manchar sus corazones, y allí es donde radica el ayuno, no es dejar de comer porque si, no es simplemente ayunar por orden de un líder, no es repetir el ayuno de algún personaje bíblico y darle un propósito, pues ¡el ayuno ya tiene un propósito! y es no contaminarse...

Si la comida te mancha el corazón, no la comas, ayuna; si el Internet te mancha el corazón, no lo comas, ayuna; si tu teléfono móvil te mancha el corazón, no lo comas, ayuna; si el trabajo te mancha el corazón, no lo comas, ayuna; si una persona te mancha el corazón, no lo comas, ayuna; y recuerda, no es dejar de lado por completo cualquiera de éstas causas, es ¡no dejarte manchar de ellas!

No manchemos nuestros corazones y tendremos el favor de Dios, ese mismo que hará que allí, donde estás, seas hallado diez veces mejor que los que te rodean, en tu empleo, en tu universidad, en tu colegio, en tu familia...

Y, ¿por qué es tan importante ser diez veces mejores? Déjame mostrarte algo el próximo viernes...


Marlon Avila
Alguien con algo para decir...