17 may 2013

Manchando el Corazon...

19 Y el rey habló con ellos, y no fueron hallados entre todos ellos otros como Daniel, Ananías, Misael y Azarías; así, pues, estuvieron delante del rey. 20 En todo asunto de sabiduría e inteligencia que el rey les consultó, los halló diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en todo su reino. Daniel 1
Recuerdo una vez que me invitaron a predicar, y buscando el mensaje, Dios me llevó a descubrir algo interesante en el capítulo uno de Daniel: Diez días de ayuno dieron como resultado jóvenes diez veces mejores.

En estos días he vuelto a leer éste increíble libro y he caído en la cuenta de que en realidad no fue así, pues, Daniel y su combo de amigos no ayunaron solo por diez días, lo hicieron durante todo el tiempo que estuvieron en preparación bajo el mandato del rey Nabucodonosor, es decir, Daniel, Ananias, Misael y Azarias, estuvieron comiendo verduras por tres años, la prueba para el guarda de ellos fue la que duro diez días y, desde ahí se empezó a notar el favor que Dios les tenia a estos muchachos.

Pero, ¿por que toman esta audaz decisión de no comer las delicias preparadas para el rey y alimentarse de plantas y agua?, Daniel creía que comer de esta porción del rey era un acto de contaminación a su vida, y sus amigos, decidieron seguirle la parranda, ellos se propusieron no contaminarse, pero no era la comida como tal lo que les preocupaba, era su corazón lo que ellos querían cuidar, veras, la comida no es mala, no es lo que entra por la boca lo que nos debe preocupar es lo que sale del corazón, y estos jóvenes sabían que esta comida estaba manchada de maldad y no querían participar de ella, tomaron entonces la osadía de no manchar sus corazones, y allí es donde radica el ayuno, no es dejar de comer porque si, no es simplemente ayunar por orden de un líder, no es repetir el ayuno de algún personaje bíblico y darle un propósito, pues ¡el ayuno ya tiene un propósito! y es no contaminarse...

Si la comida te mancha el corazón, no la comas, ayuna; si el Internet te mancha el corazón, no lo comas, ayuna; si tu teléfono móvil te mancha el corazón, no lo comas, ayuna; si el trabajo te mancha el corazón, no lo comas, ayuna; si una persona te mancha el corazón, no lo comas, ayuna; y recuerda, no es dejar de lado por completo cualquiera de éstas causas, es ¡no dejarte manchar de ellas!

No manchemos nuestros corazones y tendremos el favor de Dios, ese mismo que hará que allí, donde estás, seas hallado diez veces mejor que los que te rodean, en tu empleo, en tu universidad, en tu colegio, en tu familia...

Y, ¿por qué es tan importante ser diez veces mejores? Déjame mostrarte algo el próximo viernes...


Marlon Avila
Alguien con algo para decir...