Mientras sea de día, tenemos que llevar a cabo la obra del que me envió. Viene la noche cuando nadie puede trabajar. Sn Juan 9,4
Los discípulos y El Maestro se encuentran con un joven que
era reconocido en el pueblo como ese ciego que se la pasaba mendigando en la
plaza, los doce también lo reconocían así que, como ya eran seguidores de Jesús,
se empezaron a preguntar, ¿éste por qué será ciego? ¿Por qué pecaron sus padres
o por que el pecó?, en otras palabras, donde esté el pecado que provocó esa
ceguera, ¿dónde está?
Muchos de nosotros vamos por las calles, y vemos a los
ciegos espirituales, y hacemos lo mismo que hicieron los apóstoles, a buscar el
pecado en los demás, y empiezan las etiquetas, el borracho, la prostituta, el
homosexual, el adultero, el ladrón, el de la doctrina falsa, etc. y así vamos
por las calles, "mira a ese drogadicto, por andar metiéndose vainas es que
anda ahora pidiendo y haciendo quien sabe que cosas para alimentar el
vicio", y le preguntamos a Jesús, ¿dónde está el pecado?
Entonces, me imagino a Dios mirándonos con esa expresión de
¿qué? ¿Cuál pecado? ¿De qué hablan? y abriendo su boca para enseñarnos:
"su condición no es por su pecado, es para manifestar la Gloria de
Dios"
¿Dijo Jesús que no había recompensa por pecar? no!, para
nada. Dijo que no importa la condición, ni el pecado, dijo que no nos enfrascáramos
en eso, que lo pasáramos por alto, eso no es de nuestra incumbencia, Él dijo: “Mientras sea de día, tenemos que llevar a
cabo la obra del que me envió… Mientras esté yo en el mundo, luz soy del
mundo”
¿Te acuerdas de que eres luz? ¿Te acuerdas que eres
representante de Jesús en la tierra? Entonces, deja de buscar el pecado, aquí,
lo importante, es hacer la obra del que nos envió.
Marlon Avila
Alguien con algo para decir…