De la gran cantidad de milagros que Jesús realizó, solo a unos pocos se les reconoce con nombres propios, la mayoría de las veces son descritos por la enfermedad que poseían: leprosos, ciegos, cojos, paralíticos, etc.
Pero está el caso de un hombre llamado Jairo del que sabemos que era un padre dispuesto a todo por la sanidad de su hija
En Lucas 8:40 tenemos la historia de Jairo que no solo es particular por tener un nombre propio en los evangelios sino porque la obra milagrosa que Jesús hizo no fue para él sino para su hija, así que,
¿quien era éste Jairo para ser recordado
tan detalladamente?
Pues,
la biblia nos dice que Jairo era el encargado de la sinagoga, lo que era así
como un líder de la iglesia local de aquella comunidad, en otras palabras, Jairo pertenecía a la religión organizada de ese momento… esos mismos que
intentaban atrapar y matar a Jesús, así la cosa cambia radicalmente.
Viéndolo
desde ese punto, Jairo tuvo que renunciar a su posición, a su reputación y a su
propio orgullo como hombre en el momento que se postró delante de los pies del mesías
a pedirle que fuera a su casa a sanar a su hija.
Como padre, ¿a qué estas renunciando por tus hijos?
Estoy
seguro que a muchas cosas pero, ¿cuántas de ellas las estás poniendo a los pies
del Maestro?
Jairo
tenia muchas razones para no ceder ante la multitud que seguía a Jesús pero
solo bastó una para que terminara rendido a los pies de Cristo.. la necesidad
de su hija.
¿Te
mueve la necesidad de tus hijos tanto como para acercarte a Jesús, incluso
teniendo reservas de quien es El?
No hay
nada que nos incomode mas que el bienestar de nuestros hijos, Jairo se incomodó
al punto de renunciar a todo postrándose delante de Jesús, como hijo lo
entiendo, porque he tenido un padre que se ha incomodado hasta lo imposible por
mi bienestar y el de mis hermanos…
Y como padre me confronta, ¿estoy lo suficiente incomodo como para importunar a Dios por mi hija?
Y si
alguien sabe de incomodidad por los hijos, ese es Dios, ¿o creen que es muy
cómodo recibir latigazos, portar una corona de espinas, cargar un madero, los
clavos en las manos y estar colgado de una cruz?
Pues si él estuvo dispuesto a esa incomodidad por nosotros como sus hijos, también estará dispuesto para ti en tu incomodidad como padre.
La biblia
sigue diciendo que mientras Jairo hablaba con Jesús, llegaron a decirle que la
niña había muerto, que ya no había nada que hacer, que dejara al maestro
tranquilo, la pesadilla de Jairo, se había vuelto realidad.
Y en
ese, en el peor momento, Jesús le dijo las siguientes palabras, a Jairo como
padre en aquel tiempo y a ti y a mi como padres, el día de hoy:
No tengas miedo, solo ten fe y ella (tus hijos) serán sanados.
La
historia termina con la maravillosa resurrección de la hija de Jairo, el líder
de la sinagoga que ahora era un padre seguidor de Cristo.
Yo soy
Marlon Ávila, alguien con algo para decir.
Dios
te bendiga.