3 feb 2021

gente que depende de Dios vs cuervos que pagan facturas

¿Te imaginas llegar al centro comercial más cercano de tu casa y de pronto encontrarte con que hay un cuervo caminando por los pasillos?

un cuervo pagando una factura vs gente que depende de dios



¿Y qué tal si el cuervo tiene unas facturas en su pico y se dirige a un banco a hacer la fila a pagarlas? ¿Te imaginas a un cuervo en una tienda de ropa? ¿o entrando al cine?

por un momento haz la imagen en tu cabeza y lo primero que vas a decir es, ¿qué rayos hace un cuervo dentro de un centro comercial?

y vas a pensar en eso porque simplemente un centro comercial no es el escenario natural para un cuervo, tu sabes que así es, que no es su hábitat y que por lo tanto algo no encaja.

Lc 12:24>> Fíjense en los cuervos, que no siembran ni cosechan. Tampoco tienen bodegas ni graneros, y aun así, Dios los alimenta. ¡Ustedes valen mucho más que las aves! ¿Quién de ustedes con preocuparse va a añadir una hora a su vida? Si no pueden hacer ni siquiera eso, ¿qué caso tiene preocuparse por lo demás? »Fíjense cómo crecen los lirios. Ellos no trabajan ni hilan para hacer su vestido. Pero les aseguro que ni siquiera el rey Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos. Así que, si Dios viste así a todo lo que crece en el campo, que hoy tiene vida pero que mañana será quemado en un horno, con mucha más razón cuidará de ustedes. ¡No sean gente de poca fe! No estén pendientes de lo que van a comer o a beber, ni se preocupen por eso. LA GENTE que no conoce a Dios trata de conseguir esas cosas, pero su Padre sabe que ustedes necesitan todo esto.

¿Saben qué no hace una persona dependiente de Dios? Preocuparse, y aclaro, una cosa es ocuparse de algo y otra pre-ocuparse,

la primera está relacionada con el hecho de hacer algo, la segunda por lo contrario está centrada en los pensamientos que rara vez permiten hacer algo,

de ahí que los imparables no gastan su tiempo en las preocupaciones, no se lo permiten, ellos tienen muy en claro que lo que está fuera de su control, está dentro del control de Dios y descansan perfectamente en ello.

El verso viene diciendo que ni las aves ni los lirios del campo trabajan, pero aun así ni siquiera el hombre más sabio y más rico del mundo como fue Salomón, pudo vestirse como uno de ellos, y esto no significa que no debemos trabajar, no es una excusa para hacernos flojos, como si necesitáramos excusas para eso.

Más bien es un llamado de atención a que si un animal o planta del campo, con lo poco que puede hacer por sí mismo, tiene todo el cuidado por parte de Dios, imagina entonces cuanto más cuidado tiene Dios Padre de nosotros que valemos para EL mucho más que las cuervos y los lirios!

de ahí que el mismo Jesús nos llame hombres de poca fe... es que nos falta conocer mejor al padre para evitar tanta preocupación que nos detiene.


La lucha está en la mente cuando nuestro corazón está desenfocado de Dios.

ésta semana, tuve un pequeño accidente, iba en la moto regresando a casa después de dejar a mi esposa en su trabajo, y la cadena de la moto se salió , se rompió y frenó la llanta trasera, dejándome sin control por la vía, gracias a Dios no habían mas carros pasando por ahí o motos o personas, pero si fue un susto grande porque mientras intentaba detenerla estuve a punto de chocar contra el bulevar de la avenida, por el favor de Dios no pasó a mayores y bueno, resultó solo ser que había que cambiar la cadena

Estaba bastante cerca de unos talleres de motos pero no tenía dinero conmigo, entonces me dije: qué rayos, igual la moto está dañada, no puedo andarla, toca repararla, vamos a los talleres y cualquier cosa llamo a mi papá que me preste el dinero para el arreglo,

yo sabía con total plenitud que mi papa tenía el dinero para prestármelo y que tenía la manera de hacérmelo llegar, yo confiaba absolutamente en eso, y así fue, el me prestó el dinero, me lo hizo llegar con mi hermana y cuando reparé la moto y llegué a la casa, le di los vueltos y le dije que más tarde le devolvía la plata, el me dijo que no me preocupara por eso, y obviamente yo me enojé por eso en gran manera, obvio...

es más, yo le dije que solo había cambiado la cadena y no el juego completo del rodaje, y ahí sí me regañó porque debí haberlo cambiado todo de una vez... me faltó más confianza para haber tomado más dinero.

Cuando pienso en esto recuerdo las palabras de Jesús en el verso 30 del capítulo 12 del evangelio de Lucas... La gente que no conoce a Dios.

En otras versiones dice los incrédulos hacen eso, dicho de otra manera, en éste verso Jesús hace una comparación entre como actúa un hijo de Dios y alguien que no lo es,

un hijo, un verdadero hijo, conoce a su padre tan bien que sabe que tanto puede confiar en él, un verdadero hijo no tiene problemas de depender de papá, un verdadero hijo sabe que no es un inútil cuando acepta que hay cosas que simplemente papá puede hacer mejor y ya, no hay problema con eso.

Lastimosamente, no podemos tener esta relación con Dios de paternidad cuando nosotros no la hemos aprendido de alguna manera con nuestras figuras paternas en la tierra, y aunque mi padre no ha sido perfecto como ninguno lo es, y ojalá yo llegue a ser la mitad de hombre que es el, siempre he podido contar con su apoyo en las buenas y en las malas.

De eso concluyo que mucho de nuestra relación de dependencia con Dios tiene que ver o está reflejado en nuestra relación de dependencia de nuestros padres.

si somos de los que con orgullo decimos que ya podemos solitos y no nos dejamos ayudar de nuestros padres... seremos de los mismos que le decimos a Dios, al todopoderoso Señor: "tranquilo Dios, yo lo hago, gracias, deja así, no te molestes"

Los imparables dejan al Dios que derrite montañas y seca mares hacer su trabajo en las áreas que ellos no pueden, mientras ellos hacen lo que les toca hacer en las que ellos si pueden.


Por eso Dios nos pide tener el corazón de un niño, a mi hija Natalia no le importa que tan cansado está su papá, cuando ya ella no quiere caminar mas, simplemente me tira los brazos para que la cargue el resto del camino... estoy seguro que lo haré cada vez que pueda por el resto de mis días, y por eso sé que con Papá Dios.. Es lo mismo.

Un imparable depende de papá para seguir andando así sea en sus brazos.


Yo soy Marlon Ávila, alguien con algo para decir.

Dios, te bendiga.