Has leído ese meme que dice: "Dios le da las más difíciles batallas a sus mejores soldados ¡entonces a mi me confundió con Rambo!"
Eso me hizo recordar una conversación que está escrita en el libro de
Job entre Dios y Satanás:
Entonces el SEÑOR le dijo a Satanás:
— ¿Te has fijado en mi siervo Job? No hay nadie en la tierra como él. Job es un hombre intachable, honesto, respeta a Dios y rechaza el mal.
9 Satanás le respondió al SEÑOR:
— ¿Pero es que Job respeta a Dios por nada? 10 ¿Acaso no lo proteges a él, a su familia y a sus posesiones? Haces que le vaya bien en todo lo que hace, y sus rebaños se ven por todo el país. 11 Pero si le quitaras todo lo que tiene, seguro que te maldeciría en tu propia cara.
12 El SEÑOR le dijo a Satanás:
—Puedes hacer lo que quieras con lo que le pertenece a Job, pero a él mismo no le hagas daño.
Cuando leo ésta conversación, veo a un Dios orgulloso de su hijo, con el pecho inflado de satisfacción, de deleite, como todo padre que le gusta alardear de su pequeño,
presumiendo delante de los demás, y eso ocurre porque Dios sabe de lo que habla y de quien habla, el sabe muy bien quien es Job y de lo que está hecho porque... Bueno... Él fue quien lo hizo
Y Satanás, en la otra esquina, es el típico personaje que siempre le ve lo malo a todo ¿no?, ese que le gusta menospreciar, y en este caso se escuda debajo de una debilidad del hombre: la fe superficial,
esa misma que en cuanto
llega algún problema, entonces ya no oramos, no leemos la biblia, no cantamos
no nada, y nos alejamos de Dios.
Así que, en medio de las más difíciles batallas, en medio de la crisis, a cuál de los dos vas a escuchar?
Si elegimos escuchar a Dios entonces, yo llego a la conclusión de que, Dios no es quien nos ha confundido con Rambo o cualquier otro personaje, sino que somos nosotros los que estamos confundidos con nuestra identidad,
y aun no
nos hemos dado cuenta el valor que tenemos y las capacidades que el mismo Señor,
quien nos creó como a Job, puso en nosotros para salir victoriosos de cada
prueba,
La biblia dice que Dios no pone una prueba que no podamos superar, así
que si es muy difícil, es porque El sabe (sin confusiones ni nada) que hay un Rambo
en nuestros corazones y que quizás simplemente es hora de despertarlo y superar
la prueba.