13 ene 2021

Una cosa te falta: la única norma de Jesús al dar una respuesta

 Jesús le dice al joven rico: "solo te falta una cosa", pero lo más interesante es el detalle que agrega Marcos en la narración.



Jesús lo miró con amor.

Estamos acostumbrados a decirle a la gente lo que les hace falta pero no lo estamos cuando de mirar con amor se trata.

Tenemos en la biblia la historia de un joven rico, que llega corriendo delante de Jesús a hacerle una pregunta, le dice: maestro bueno, ¿cómo se hereda la vida eterna?

A lo que Jesús le responde: ¿por qué me dices bueno? Nadie es bueno, solo Dios, y acto seguido Jesús le dice que debe cumplir con algunos mandamientos bastante conocidos en la instrucción judía, gran parte de los diez mandamientos, entonces este hombre responde que el ya hace todas esas cosas

Y ojo con éste detalle de la conversación: la biblia dice que Jesús lo miró y le amó, o en otras versiones dice, se llenó de afecto,

y después le dijo: te hace falta una cosa, vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres, después, ven y sígueme

La historia dice que el joven se fue de ahí muy triste por esa respuesta de Jesús porque tenía muchos bienes

Entonces miro hacia atrás y digo, ¿qué respuesta estaría esperando este hombre? ¿Por qué le dice bueno a Jesús? ¿Cuáles son sus intenciones dentro de esa pregunta si al parecer el ya sabia y estaba haciendo las cosas bien?

Quizás, y es mi percepción personal, el solo venia delante de Jesús con la esperanza de que el mesías lo felicitara y exaltara sus acciones, pero el Señor que conoce los corazones le salió adelante, le hizo una corrección y una invitación.

Pero lo que a mí me llamo la atención de esta historia es la respuesta no verbal de Jesús que el evangelio de marcos describe, es el único de los evangelios que añade ese detalle, y es que Jesús sintió amor por la situación de aquel muchacho

Y yo pensaba en esto: muchas veces, en nuestro afán de hacer las cosas bien, de intentar ayudar a otros, somos más veloces en el hecho de decirle a la gente lo que consideramos que le hace falta, antes de ser veloces en sentir amor por ellos; Jesús primero lo mira, después lo ama y por ultimo le responde.

La mayoría de las veces nosotros lanzamos nuestra “critica constructiva” mucho antes de mirar bien la situación de las personas y sobretodo, mucho antes de sentir compasión por ellas, de sentir afecto.

En alguna ocasión llegamos con un amigo a resumir esto de la siguiente manera: una verdad mal dicha, se convierte en una mentira, y no porque deje su carácter de verdad sino, porque quien la escucha  puede rechazarla igual que rechazaría una mentira y

no ganamos nada con eso.

De algo estoy seguro y es que Dios siempre que quiere darnos una corrección, siempre que quiere enseñarnos una verdad, siempre pero siempre, nos mira con amor primero, y ese amor tiene forma de cruz.

es muy probable que nosotros tengamos el conocimiento para decirle a alguien esa sola cosa que le hace falta, pero que al mismo tiempo nos falte el corazón para poder hacerlo de la manera correcta… como lo hizo y sigue siendo haciendo Jesús.

Hoy deberíamos pedir tener el corazón de Jesús, ese corazón que ama antes de corregir, que ame antes de enseñar o de exhortar, que ame antes de hablar.

Ese corazón que tiene amor antes que tener la razón.

Y ojo, esto no significa que lo excluye, sino que la precede, un corazón que tenga amor antes que tener la razón.

Yo soy Marlon Ávila, alguien con algo para decir.

Dios, te bendiga.